Día de la expulsión

25 de marzo de 2020. Soy expulsado del Hospital Piñero tal como puede apreciarse:

Momento en que “me invitan a retirarme”

Voy temprano para intentar hablar con algún médico y comentarle que lo había pasado ayer. Reviso si el cargador del celular sigue en el enchufe, negativo [Video en YT], pienso: “por ahí los enfermeros no me lo afanaron, quizá lo tiraron a la basura por dañiños”.

Voy al baño, miro el tacho, está vacío. Solo hay bandejas de comida, saco las bandejas, y la comida fría está intacta. Caramba, evidentemente al enfermero que se había comprometido a darle de comer “se le olvidó”.

Dejo las bandejas en la mesita y aviso de que quería hablar con el médico. El horario de los informes era de 11 a 12, aunque ya me habían dicho que ni me molestara en ir temprano porque no había nada que informar (por estar esperando geriátrico).

Pasadas las 12, veo que el médico pasa y se va. Veo que va una reunión de médicos que se hacía en el pasillo frente a la Unidad 4 (sería una reunión organizativa pues lunes y martes había sido feriado). Voy a ver de que se trata. El Dr. Schinocca solo levanta la mirada del celular para decirme si me puedo ir, dije bien fuerte que NO! y todos me miraron, aproveché a lanzar mi discurso de campaña:

“Hola, quería avisar que de la Unidad 1 me mandan por cualquier pavada a buscar cosas en Guardia por las cosas que no quieren hacer los enfermeros. Si quieren que vuelva contagiado de COVID y contagie a toda la Unidad, lo van a lograr. Nada más.”

Media vuelta y me volví a la habitación. Pasa la Jefa de Enfermería y me dice que tire las bandejas, me niego. ¿Como iba a tirar la prueba de que no le dieron de comer? Después llaman a los de limpieza y desaparece todo. Previsoramente grabé este video. Se pueden apreciar bien ambas bandejas y el contenido dentro de las mismas, de ahí mis sospechas de “intactez” o “intactitud”, como diría Les Luthiers.

Luego pasa lo que se ve en el video inicial.

Meses más tarde, veo que en la historia clínica dos cosas raras. La primera:

No sé quien es Valenti, pero si afirma que “Se explica al familiar…” sucedió el 25/03, estaría faltando a la verdad puesto que no hable con ningún médico hasta el momento que me expulsan. Si hubiese hablado con algún médico antes hubiese tenido la charla de por qué tiran la comida a la basura mucho antes.

Y lo más llamativo de todo es la versión de Schinocca sobre lo que esta grabado:

Lo de querellante es pedir que le pongan suero, y que cuando se lo pongan revisen que no pierda.

Lo de retirar la comida es cierto, y tiene razón, la comida podría haber quedado en el tacho si uno pudiese lograr que el médico se interesase por la salud del paciente, pero yo no soy el Presidente.

Lo de “distribuyendola por la habitación sobre camas y demás”, tiene su explicación en el video, hacerme pasar por insano y que no pueda ingresar más. Siempre es malo tener un familiar que se preocupe y pueda terminar grabando como pueden adulterar historias clínicas. Debe tener una especialización en “hacer pasar por insano al familiar para que no nos joda”.

Veo aparecer al personal de seguridad antes que al médico, pero al de enfermería no.

En el “informe del investigador” (donde me investigaban a mí) diría que además había otra paciente internada. Parece que lo dijo él, pero lo pudo haber agregado el Fiscal.

Termina el horario de visita

24 de marzo de 2020. Día trágico, de violencia institucional.

Empieza el día como cualquier otro, la novedad es el aspirador de flema al costado de la cama (podrá verse en el video de mañana).

Intento darle de comer pero se complica. Aprieto el pulsador, espero un rato antes de ir a golpear para que no me agarren bronca, no vienen entonces voy. Me dicen que vaya a la Guardia. En la Guardia no me pueden conseguir nadie y me sugieren que consulte en otras unidades, consulté en la de enfrente a la 1 y me dijeron que ese aparato solo lo manejan kinesiólogos y médicos, y que a esa hora no se consigue ninguno de esos.

Resignado, toco timbre en la Unidad 1 y ¡vaya sorpresa!, me dicen que terminó el horario de visita. ¡Pero si yo tenía permiso para 4 comidas y hasta las 22, y encima tenía mis cosas adentro!

No me queda otra que sacudir la puerta hasta que llamen al de Seguridad, que por lo general es gente con la que se puede hablar mejor. Consigue que me dejen sacar mis cosas pero se me olvidó el cargador del celular.

Me dice el de Seguridad que para calmar los ánimos, no vaya a la noche a darle de comer, le digo que si no vengo yo, nadie le va a dar de comer. Un enfermero me da la razón diciendo que no es responsabilidad de ellos y el otro enfermero, de nombre Mario y peinado emo, se comprometió a darle de comer. Bueno, vamos a confiar.

Me hicieron retirar sin que le haya podido dar de comer. Primera muestra de que no les importaba si un paciente comía o no. A la noche tampoco le darían de comer, pero eso lo descubriría al día siguiente.