Abuso institucional

Para el 24 de marzo, mi mamá estaba internada en la Unidad 1 de Clínica Médica del Hospital Piñero, una unidad lamentable donde los enfermeros no se enteraban de cuando uno los necesitaba. Realmente no podían, los pulsadores no emitían sonido alguno en la enfermería y el aparato, que debería ser muy feo a la vista, lo tenían escondido tras un mueble. Enterarse requería la molestia de levantarse e ir a revisar.

Por ejemplo, ésta foto fue tomada en la Guardia el 24 de marzo a las 15:03. Alguien avispado se puede preguntar ¿qué carajo hacías en la Guardia el 24 de marzo si tu mamá estaba en Clínica Médica y estamos en pleno inicio de pandemia?

Momento! Yo iba a darle de comer a mi mamá, y mi mamá tenia… oh! flema, y se necesitaba de alguien que pudiera usar ese aparato para aspirar (pueden verlo en éste video cuando me expulsan) para poder facilitar que mi mama comiese.

Cuando pedí ayuda en la enfermería ¿que hicieron? Me mandaron a la guardia! Ellos estaban en su propia cuarentena.

Y así anduve por el Hospital paseando sin conseguir nada, incluso pregunte en la Unidad de enfrente (creo que es la 2) si tenían un chapulín colorado para ayudarme, pero no, encima me aclararon que esos aparatos solo los pueden maniobrar médicos y kinesiólogos.

Vaya problema! Porque la comida siempre llega después de la estampida de los médicos (incluidas las médicas).

Y para colmo, cuando intento volver con mi mamá, el enfermero me dice que “terminó el horario de visita“. Pero… si yo tengo “permiso para 4 comidas y hasta las 22”, ¿si vengo para el horario de la cena también me va a decir que terminó el horario de visita? Esa era la preocupación de algunos enfermeros en esa unidad.

No me dejaban entrar, pero tenia mis cosas adentro, el termo, las llaves de casa, la mochila. Tuve que sacudir un par de veces la puerta para que el enfermero finalmente llamara al de seguridad y gracias al de seguridad pude sacar mis cosas.

Repito: me dejaron sacar mis cosas para que me vaya, no les importó si mi mamá había comido o no.

El de seguridad sugiere que para calmar los ánimos, volviese al otro día. Así son las cosas en este país: el enfermero no te deja ingresar a alimentar a un familiar ¿y el tipo que necesita un correctivo es el familiar?

¿Y si yo no voy, quien se va a ocupar de darle de comer? ¿Vos? “No es nuestra responsabilidad” dijo uno de los enfermeros. El otro, Mario, de peinado emo, se comprometió a darle de comer. Yo acepté, porque de todas formas a la noche volvería a tener el mismo problema de encontrar alguien que pudiese usar ese aparato.

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